viernes, 22 de abril de 2011

Agustín Calvo Galán: Desnudar nombres


(Agustín espía ángeles hechos humo de tabaco negro. Duele el espejo de agua oscura. Pesa el aire de la ciudad herida. Cinabrio.)




DESNUDAR NOMBRES


I – La espera

Los muchachos del polígono
son de plumaje
oscuro

se acallan silbidos, oraciones en voz baja

ondulan las voces sobre el agua negra

espejeando

mientras, en las esquinas, los contenedores
y las furgonetas de los mossos d’esquadra
se camuflan en verde y azul marino

y el tabaco que olvida su humo y se ahoga en
     saliva.

Los muchachos se acurrucan en nidos
de alambres
y liman sus alas con esponjas y espanto

algunos se marchitan
bajo el oxidado manto del atardecer

saben de esta hora, las luces que se van
     persiguiendo
hacia el límite de la ciudad
y un sinfín de mequetrefes
que vendrán a insultarles en procesión de
     esvásticas
y puñales.


II – El encuentro

Por fin, en la madrugada se abren las
     puertas
del infierno,
y todos caen. Yo caigo tras ellos
preguntándoles

¿quiénes de vosotros me reconocerá?

El amanecer
es una línea sobre la que se sostienen
las palabras del atrevimiento

unto mis manos con el eccema de sus
     plumas

¿quién de entre vosotros?

quiero su deseo gris, fugaz,
el escozor de este dolor humanizado
subiéndome por las fosas nasales

¿quién
me aguardará en su abrazo líquido?

el aire nos separa, su naturaleza
me niega, todo se despide ante mí,
ni siquiera me queda el peso de sus
     nombres

ascienden ligeros, ya sin añoranza

la coraza que sostiene mi mirar
no se disolvió ante su aletear de
     enamorados

y espío su extraño adiós.


                          Agustín Calvo Galán, 2011
                            Dibujo: Federico Gallego Ripoll







2 comentarios:

  1. Maravillosos poemas, maravillosas imágenes. Duele el alma con la tuya.
    Gracias.

    ResponderEliminar