sábado, 29 de marzo de 2014

Lectura en Madrid

Conmemorando el quinto aniversario del blog de poesía "Mientras la luz" que coordina con acierto y perseverancia el poeta Francisco Caro, se ha programado una lectura poética en Madrid, en la Sala Trovador, situada en la calle San José nº 3 (metro Antón Martín) el próximo 1 de abril a las 19,45 horas, en la que intervendrán dos excelentes poetas, amigos también de nuestro blog: Federico Gallego Ripoll y Vicente Gallego. Una buena oportunidad de encuentro para quienes se hallen cerca.


Vicente Gallego


Federico Gallego Ripoll


sábado, 22 de octubre de 2011

Noticia de última hora: Los ángeles... ¡valor seguro!


Todavía no han sido puestos bajo la mira telescópica de las agencias de calificación de referencia para el acojone de los países, sociedades, y ciudadanos.
Ni Standar & Poor’s, ni Fithc Ratings, ni Moody’s... ni siquiera el Banco Central Europeo o el FMI les han rebajado la nota ni desaconsejado la inversión emocional en ellos.
(Quizás es que cuentan con el apoyo solapado de Angela Merkel.)
El caso es que, si te encuentras cerca de Barcelona, y quieres pasar un rato en la cercanía de los ángeles, disfrutar de la voz melodiosa y la palabra inteligente de Neus Aguado, y conocer a quien ha urdido este blog, te informamos sobre la...

Presentación del libro
Ángeles: Una puerta hacia la luz
de Luis Moreno 

Jueves  27 de octubre a las 19:30 h

A cargo de Neus Aguado, escritora

Con la participación de Luis Moreno
Maestro de Reiki y autor del libro



 Ángelus (un lugar... celestial en el centro de la ciudad)
Carrer de València, 216 (Barcelona). [Entre Aribau y Enric Granados]

Organiza: Amics dels Àngels

Barcelona, octubre de 2011






sábado, 23 de julio de 2011

Ferran Fernández: Poema

(Late el universo en el fondo de la bota olvidada junto al charco.)



como ángeles caídos
buscamos piedras en el cielo
y estrellas en el fango

   Ferran Fernández
      Dibujo: Federico Gallego Ripoll

Diego Vaya: Poema

(Ciego en su propio norte, recuperar la luz acaso sea alzar el vuelo mínimamente bajo el aguasfalto de la noche.)




Algo me ahoga me hurga la garganta y no basta decir la vida es triste o las monedas valen más que todas las puertas de este mundo Nunca estuvo el dolor tan cerca como ahora

             Hoy me ha desmesuradamente dado la vida en mi vida la deuda que pagamos por vivir acuña la moneda este desasosiego Voy mientras tanto cesarvallejeando diciendo en mis adentros Sermón de la barbarie cada día en todos los lugares de la tierra en el hambre de pan y en la sed que no es de agua Y a quién contarle todo a quién contarle todo sino al ángel de la espada de dos filos que corta de raíz el árbol de la vida y el árbol de la vida

            Quién pasa por las puertas marcándolas con sangre eligiendo destinos tú sí tú no

            (Como a veces me encojo coge el alma una mala postura Un ligero hormigueo se duerme el brazo deja ya de sentir Qué suerte la del brazo)

            Pero queda el amor que corona con hierro y con espinas y también con tus labios Y queda lo que somos nombre número fecha dirección y la huida quizás de este resumen bautizo libro de familia nómina de esta esquela objetiva de periódico desde el principio hasta el final y mientras Y en este mientras que es la vida no merece la pena que me escuches soy un hombre solo que solamente lleva un canto a ras de tierra
 
 
De Un canto a ras de tierra (Ed. La Garúa, 2006)
 
Diego Vaya
DIbujo: Federico Gallego Ripoll


viernes, 22 de julio de 2011

Javier Díaz Gil: Algunos jueves mataría un ángel

(Porque a veces nombrar no es sinónimo de existir, sino de dejar de hacerlo. Temor del ángel, temor del hombre. ¿Qué sería del uno sin el otro?)



ALGUNOS JUEVES MATARÍA UN ÁNGEL

Algunos jueves mataría un ángel.

Con el filo azul de la cuchilla
rasgaría su piel de aire,
arrancaría sus alas,
desplumaría su sexo inútil.

Sé lo que esconden en su mirada de mercurio.

Preparo todos los miércoles la trampa.

Como cebo les dejo
el sonido fugaz de una caricia
y unos versos rotos
sin luz ni esperanza.

Llamadme cobarde o iluso,
embustero o niño.

Antes de que abran la boca los libero
y huyen.

Huyen de mí.

Saben quién soy.
Y temen pronunciar mi nombre.

© Javier Díaz Gil
http://javierdiazgil.blogspot.com/

Dibujo: Federico Gallego Ripoll

domingo, 10 de julio de 2011

Dokushô Villalba: Lamento por un ser humano caído en Río de Janeiro

(La descripción desnuda de la realidad nos pone una semilla en la palma de la mano. Si dentro de cada pregunta vive un ángel, es en el centro del vacío donde hallamos las respuestas, porque solo desde la nada parten los caminos que conducen a la verdad.)




Lamento por un ser humano caído en Río de Janeiro

No pudo más
y sin más cayó al suelo firme
-lo único firme-
más abajo del cual no podía caer más.

A su alrededor late una ciudad de millones de almas
afanadas en la angustia de la sobrevivencia,
autobuses raudos cebados de cuerpos humanos
recorren las ruas atestadas de peatones presurosos.

Se está construyendo una ciudad olímpica en el Gran Río,
se han instalados nuevas plataformas petrolíferas en la bahía,
se abren nuevos hoteles de lujo en la Avenida Atlántica
y de todos los rincones del mercado global
llegan los tiburones con los colmillos afilados
prestos al gran festín de la plata fácil y la mulata dócil.

Mientras … ahí…,
en las aceras de  las calles laterales,
los que ya no pueden más,
los que no pueden con su cuerpo,
ni con su vida,
ni con la borrachera etílica tal vez …
simplemente caen al suelo.

Y así permanecen caídos una hora o un día,
o muchos días o toda la vida ya.
Caídos a los pies neumáticos de la máquina que devora la ciudad,
caídos ante el totem moderno:
he aquí, oh Máquina Divina Dadora de Petrodólares,
tu víctima propiciatoria.
He aquí el sacrificio de esta carne humana improductiva e inútil

No es sólo en Río, también en Calcuta,
en Nairobi, en El Cairo, en Paris o en New York.
Es en México DF o en Caracas.
Sucede en Madrid y en Tokyo,
en Sanghai y en Ciudad del Cabo.

Están por todas partes aunque las escobas municipales
los barran como escoria infecta que dañan la imagen internacional.

Son los caídos,
los que quedan tirados en las aceras,
los que han perdido las llaves del coche de la felicidad
y el coche mismo.

Lo encontré a los pies de un árbol mudo.
La gente pasaba sin mirar siquiera.
Tal vez muera a los pies del árbol,
tal vez ya está muerto,
tal vez su cuerpo se convierta en alimento del árbol.

Tal vez nuestra felicidad esté siendo sostenida
por la savia vital de todos aquellos que ya no pueden más
y caen
para no levantarse nunca más.

Me pregunto cómo se llamará,
quiénes serán su madre y su padre.
¿Tendrá hijos?
¿Le estará esperando alguna esposa?
¿Cómo habrá sido su infancia?
¿Qué cadena de circunstancias, qué nacimiento, qué dolores, 
se han sucedido hasta el instante del derrumbe?
¿Será el padre de algunas de esas diosas negras de alquiler
que ofrecen su carne a precio de saldo
a los rubicundos impotentes del Norte?

Ah, cómo duele la visión de un ser humano caído,
incapaz ya  de mantenerse simplemente erguido sobre sus piernas!
¡Cuántos siglos, cuántas eras cósmicas de evolución,
cuántas generaciones de cuadrúpedos y de bípedos
desplomadas en un instante, en un solo ser humano!

No puedo apartar la vista.

Permanece ahí, en la acera, justo delante
de la terraza de este restaurante japonés
en la que intento tragar sin conseguirlo
un plato de sushi de pronto insípidos.

Me acerco. Está completamente inmóvil,
profundamente sumido en la no conciencia.
Acerco el objetivo de mi cámara, disparo
y me marcho
Pero la imagen se ha grabado en el disco blando de mi corazón
y por la noche sueño.

Sueño con los caídos a los pies de los edificios de veinte plantas
y lloro por la sangre inocente derramada como sacrificio
ante el altar del Dios Mercado.

Dokushô Villalba
Copacabana, 16 Enero 2010
Dibujo: Federico Gallego Ripoll

sábado, 2 de julio de 2011

Elsa López: Ahora me pregunto

(Nadie que ama ignora qué es volar silencio adentro)



AHORA ME PREGUNTO


Ahora me pregunto si aprendiste a volar sin yo saberlo.
Si viste alguna vez un caracol en el fondo del pozo.
Si sabes que te amo. Que ahora soy invisible
que es lo más parecido a ser un ángel que imaginarte puedas.
Porque debo quererte y protegerte
y mirarte reír de vez en cuando sin que tu corazón
llegue a alarmarse
al sentir un revuelo de plumas a su espalda.

ELSA LÓPEZ
(Travesía 2006)
Dibujo: Federico Gallego Ripoll

María de Luis: Bajo la ventana

(El tacto de los ángeles: mínimo espacio nuestro)


BAJO LA VENTANA


Bajo la ventana

la tarde abre

claridades de cometa

espacios de luz.


       María de Luis
        ( Del poemario Dedos de agua )
          Dibujo: Federico Gallego Ripoll
.

Frank Ruffino: Ángeles

(No ha perdido el poeta la mirada del niño que hablaba con los ángeles)










ÁNGELES

Los ángeles son leves 
como la sombra de la mariposa
y tienen para sí las alas del viento.

A los ángeles no se les duele el ser
ni duermen en cuartos 
oscuros durante el día.
Son apenas presentidos en los sueños
y posan las profecías en tus labios.

Cuando un niño ríe en su cuna a solas
percibe el calor del ángel,
cuando los ladridos 
y el canto de los gallos
se desatan en el silencio
a veces es que pasan 
los ángeles en procesión
hacia las plazas 
donde gustan mirar a los hombres.

Ellos guardan los secretos 
para espantar a la Muerte
y de vez en vez interponen sus alas
entre esta amarga y tú
y saben bailar en hilos de luz.


©Frank Ruffino, del libro "Fíngida lágrima",
Sociedad Editora Alquimia 2000 (2003). 
Dibujo: Federico Gallego Ripoll

José Cercas: Todo eres tú

(Cuando la palabra sencilla y amorosa fluye como un hilo de agua necesaria)




Todo eres tú


Todo me recuerda a ti,
las fuentes junto al camino,
los álamos que pueblan el bosque
y la luz que atraviesa tu piel
besando los labios del recuerdo.
Todo eres tú;
el otoño que cuelga desnudo en la mañana,
la soledad lamiendo el néctar de tu boca
mi corazón resuelto ante la pena que me exalta
y estos versos forjados a la vida.
Todo me recuerda a ti,
pues hay barcos surcando los mares del llanto
y ángeles que dibujan nubes azules en mi memoria,
cuando escribo tu nombre en el aire
cuando la tarde invoca tu sonrisa.

José Cercas
Dibujo: Federico Gallego Ripoll

lunes, 27 de junio de 2011

Ángela Vallvey: Los recursos que derivan de la observación

(Donde el límite del canto excede al horizonte, demostrando que es cosa del octavo día la voz de los poetas)







LOS RECURSOS QUE DERIVAN
 DE LA OBSERVACIÓN


Despierto igual que un ángel
que le canta al ocaso
con labios enmohecidos
por su silvestre soledad.

Regalo de esos ángeles
que pasean a caballo
por las constelaciones,
vago entre el invierno y
devoro mil dulzuras
que dejan de existir si sopla el viento,
que irrumpen lentamente en medio de la vida
y extravían, al tocarla,
la luz negra del mundo.

—Esquirlas de cielo tibio
hacen burla en la risa
de nuestra Luna quieta—.

—A través de los aires,
la barca cristalina de una estrella
desnuda las ramas de plata
del anochecer—.

                   Ángela Vallvey
                        Dibujo: Federico Gallego Ripoll

domingo, 12 de junio de 2011

Antonia Cerrato Martín-Romo: Te envío un ángel

(En donde se demuestra que la fe no mueve solo montañas, sino también ángeles amigos.)


TE ENVÍO UN ÁNGEL

Parece que asoma la tormenta.
El sol se ha desplomado
 con toda su gallardía
y amenaza con devastar desde Rusia
hasta las orillas del Sena,
hasta la ribera del Guadiana:
todos tememos que el sofoco nos ahogue,
como la impiedad de los niños.
Por eso te envío unos ángeles
para que desbrocen la indiferencia,
y al resto de los guerreros
para que tu ánimo no sucumba.

Si te  acosa el desengaño,
confía en el brazo poderoso
que de amor
ha forjado tu singular escudo;
aguarda segura bajo sus alas
y tuya será la victoria.

Porque hay nube, y agua, y viento…
  y un invierno que se antoja imposible
a estas alturas de agosto.

Así,
si tienes fe,
el sol recogerá velas
y decidirá
                  reportarse.



Antonia Cerrato Martín-Romo
Dibujo: Federico Gallego Ripoll

Júlia Bel: (Aletea la luz)


(De donde se deduce que sutil es el parpadeo de las cosas cuando nadie las mira.) 







aletea la luz
y asoma un ángel
y mi piel se estremece
con su dulce temblor

aletea la luz
y vuela el ángel
ante mí desaparece
pero no su fulgor

aletea la luz

y aletea mi voz…






                            júlia bel
                             Dibujo: Federico Gallego Ripoll

Francisco Caro: Peso

(Donde viene el poeta a recordarnos que tal vez seamos nosotros: nuestra duda, nuestro miedo, nuestra esperanza... la sangre de los ángeles.)




Peso


El ángel no está solo.

Alguien bebe
de su vientre de cera
los gemidos augures,
y ensaliva la gruta del lenguaje

alguien
quema las rutas
de su conciencia,
su música, los himnos.

Por las venas le asciende
una extraña y caliente voluntad:
licor en donde pugna
un ansia encarcelada.

Tal vez si la memoria,
ese enjambre de abejas afiladas,
cediera en su vigilia,
en su custodia, él de nuevo pudiera
alzarse solitario, poderoso, lentísimo,
libre, del suelo y de su instante

mas entiende que ahora
le adensa y le separa
del vuelo todavía.

El ángel no está solo,
yo sé que no está solo.

                   Francisco Caro
                        Dibujo:  Federico Gallego Ripoll

miércoles, 25 de mayo de 2011

Eladio Orta: Desembocadura: Lugar por donde los ángeles se convierten en mar: En Ayamonte.



DECRECER



veo espejos brindados
en el barrizal de espejos andantes

ciudades fantasmas a orilla del mar

ése es nuestro naufragio
no ponerle al barco : decrecer

brindemos por la sombra del árbol
que oscurece de pájaros


  
                 eladio orta
                 (dibujo: federico gallego ripoll) 

Paco Gómez: Mudanza en noviembre

(No hay noche tan oscura que no pueda desahuciarse, dice Paco Gómez. Seguro que tras, ese amanecer de sus mudanzas, aguarda el ángel.)


MUDANZA DE NOVIEMBRE

                                             

Acaso aún estoy a tiempo
de dejar olvidado en la mudanza
este diario y acabar por siempre
con este asedio de alma y tiempo y muerte,
de formas y de danzas del delirio,
danzas que alzan la pena
y penas que destierran de las almas
la dicha de ser sin implorar a nadie.

Quisiera no mirar a sitio alguno y habitar
un lienzo de serpientes grises que desemboquen
sus ojos en la noche oscura y yerma de un verso,
y dejar en el aire el aire que aviva el fuego
y apaga candelabros.
Y no es  tal el silencio
que en todos los silencios me acompaña,
ni es canto la palabra de la siembra,
es sólo un repentino movimiento de mareas.

No hay instante que aguarde mi descanso,
ni hay luz que se interponga entre dos labios.
No hay noche tan oscura que no pueda desahuciarse,
y es tan terrible el miedo que desnuda y desarma
el sueño como un pueblo sumergido en las aguas.

Todo muda de atuendo y de vivienda,
como niebla que cada tarde visita monasterios
Porque todo es mudanza puedo verte
y entender tu mirada a las afueras
de una vida que danza y alza penas,
y es transporte de hierros,
argamasa de voces y silencios.

Poco recoge el diario que ahora escribo,
luciérnagas que asoman cuando duermes,
y una ciudad que siempre se vacía.
Yo necesito hablarte de mi pena
y me niego a morir dos veces por lo mismo.

                                     Paco Gómez
                                     De Diario de la horas muertas, 2002
                                              Dibujo: Federico Gallego Ripoll